“Los perdedores siempre dicen haber hecho todo lo posible, los ganadores se levantan pronto y desayunan como campeones con la arena bajo sus pies”. Durante la pernoctación pusimos a prueba el artilugio de la cama-coche (“addon” para dos personas) que ya antes habíamos sometido a una prueba de sobresfuerzo durante las fiestas de San Xuan en Caravia.
Todas las comodidades del hogar son posibles durante el viaje si tiene a mano un buen “Condensador de Fluzo”, que además de permitir el viaje temporal es un magnífico conversor de electricidad: de los 12v del mechero del coche en los 220v del enchufe del retrete de tu casa. Así nos enchufamos en red y pudimos disfrutar de las gesticulaciones epilépticas de Nicolas Ho-Cage, los vaciles de Sean Connery y la genial sobreactuación de Ed Harris en un gran peliculón de época: LA ROCA.
El desvelo propio del jet-lag automovilístico de la primera noche nos permitió ver a lo lejos “unas extrañas luminarias” que, como diría el gran Iker Jiménez, “parecían realmente inquietantes”. Finalmente resultó ser un gordo cincuentón paseando a su perro quién mirando fijamente al interior de nuestro coche con cara de retrasado mental se tocaba con insistencia la zona inguinal por encima del pantalón. Lo tomamos como lo que era e intentamos seguir durmiendo.
Al día siguiente, la mañana se nos pasó como alma que lleva el diablo con los tediosos trámites burocráticos de la Euskal Herriko Universitatea, pero pronto retornamos nuestro camino en dirección Gasteiz con una parada para comer en uno de los primeros “puntos macabros” de nuestro viaje. Legutiano, su precioso entorno con pinar y pantano, y los rumores lejanos de un “míticu bombazu”.
En el campus universitario de la capital vasca (donde dimos a luz este blog) nos encontramos con una escena curiosa, alguien diría que obscena: Un hombre negro muy negro vestido por completo de blanco, acompañado de su mujer, también muy negra, vestida igualmente de blanco, con sus pequeños retoños haciendo juego con la estampa… Aunque es difícil de imaginar, vistos de esta guisa parecían un puto ajedrez.
Reintegrados en nuestro particular Delorian proseguimos rompiendo el espacio-tiempo dirección Iruña, donde el pueblo de Sarasate propició el chiste barato. En la foto Wiro interpretando a “Gorrilla sarasa con cara de Backstreet Boy demacrado”. Y después de pasar de los festejos tauro-vascuences hicimos otro alto en el camino en el Monasterio de Leire donde no caímos en la tentación de probar las frescas aguas de la Fuente de las Vírgenes donde, al contrario de Covadonga, dice la tradición que al año siguiente encuentras trabajo y tus viejos te quitan la paga.
Seguidamente, la carretera que conduce a Fago por Majones es un camino de ovejas, y no únicamente en sentido figurado, sino que en cualquier momento te puedes encontrar con manadas salvajes de estos ramoneadores
berrando “rock in high school” mientras oprimen tu libertad de movimiento. Lo cierto es que nunca imaginamos que el Área 51 aragonesa estuviera en un lugar tan recóndito y jodido tan sólo accesible por un puerto de montaña de los de “para, que me bajo”, y menos mal que era de noche y no veíamos el pedazo de barranco que con sus “Foces de Fago” nos acechaba desde sus angosturas. CONTINUARÁ… Mañana en Perroflautas, Especial Fago.
En los baños de mi facultad había una pintada hace tiempo que siempre me llamó mucho la atención: “aprieta el culo que viene Simón”. Esto que aparentemente nada tiene que ver con nuestro viaje me recuerda aquellas advertencias que se estilaban entre los amigotes de la infancia justo antes de comenzar un viaje. En aquellos días, en el patio de la escuela, bajo un cálido “orbayu” eran frecuentes conversaciones de este tipo:
- ¡Eyy qué de puta madre!, este verano me voy con mis padres de vacaciones a la Costa Brava. - Ahhhhaaa, ahí te van a romper el culo.
En el pasillo del instituto: - Buahh, chaval, esta Semana Santa me piro a casa de mis tíos a Dinamarca. - Ahhhaaa, ahí te van a romper el culo.
En las escaleras de la facultad: - No puedo ir con vosotros de vacaciones a Italia porque me voy con mi piva a Nueva York. - Ahhhaaa, ahí te van a romper el culo.
Con 50 años, 2 hipotecas y 3 “fios”: - Un chorbo me ha dicho que si voy con él a Turquía a pillar burro me da 3000 €. - Ahhhaaaaaaaa... JOOOOOOOOOOOOODEEERRR!!
Clavados en el kilómetro 0JETE nos preguntamos si este viaje tiene todos los ingredientes para que nos rompan el culo. Y todo parece indicar que sí. Durante casi tres semanas estaremos tocando en la calle junto a “brickers” de todo tipo, pervertidos de cuneta, jodidos y otros tamborileros de rompe y rasga. Nos enfrentaremos a la GABACHERÍA en su grado máximo: carreteras infernales plagadas de rotondas, domingueros en caravana, Auchans, y mosqueteros metidos a esto del bandidaje.
Con todo ello, un clásico de estos dos personajes devotos, como ya sabéis, de la Virgen del Puño. Procurando llevar el gasto a una abstracción mundana intentaremos batir el Guiness del tacañería, supermercando en low costs, cargando agua en la Fuente de la Eterna Diarrea, asaltando todo tipo de huertas y frutales, y sobre todo, cuidando la naturaleza. Ahorre combustible llevando el coche por carreteras comarcales que trazan líneas rectas invisibles en el mapa, mantenga su motor por debajo de las 2500 rpm, ponga el punto muerto en los descensos prolongados y cargue combustible en los Intermarché de turno.
Y así comenzó el viaje. Haciendo una parada obligada en Berbes nos encontramos con un amable albañil que, al ver que eramos hombres libres del camino, nos invitó gentilmente a acompañarle con la noble tarea de levantar tabique. Nosotros le correspondimos con una primera canción sobre “Las Ventajas del Pladur”, y él amablemente quiso gratificarnos con un poco de costo de una pelota que con el tamaño de un puño sopesaba en su mano derecha.
En la playa del Sardinero, montamos nuestro primer “show” con los clásicos de Aerored, nuevas canciones surferas, y un fabuloso alarde de improvisación titulado “Canto lo que veo, canto tu vida”. Saldo de la experiencia: 5 €, algunas reflexiones sobre el ser humano y multitud de miradas lascivas… “Bésame soy artista” que mañana ya te invito a un café.
En la playa de Loredo frente a la puesta de sol y comiendo unos” cacahués”, nos acordamos de los ausentes, de los que por causas de fuerza mayor no pudieron acompañarnos, y de los otros que por propia voluntad prefirieron las comodidades del hogar frente a la vida disoluta del perroflautismo político.
Hace tiempo alguien me dijo que Internet es como una caja de surtidos Cuétara: tienes fotos de Paris Hilton, foros de actores enanos, páginas sobre fosas sépticas, la bruja, el león, el armario, la funda de las gafas, medio paquete de clínex, una pieza de tente, dos happydent de menta, Bertín Osborne con Manowar, el mando de la play, y tres estrellas ninja. Pero cuando las risas se acaban no queda otra que tirarse a lo verdaderamente jodido de esta vida. No, no es tu hermana, sino la carretera. Así que como terapia de shock a nuestro creciente hikikomorismo político y la peligrosa tendencia anti-tolerante que veníamos desarrollando dentro de la WRU, y de la que dan buena cuenta una denuncia de Manu Chao por videos en Metacafé haciendo menoscabo a su honor musical; cartas obscenas dirigidas a la ministra de igualdad y a su pareja de bukakes por webcam, la tunante de Bebe; sabotajes a la página personal Ramón García, y fotos de champiñones; hemos decidido convertirnos en perro-flautas por un mes y recorrer una parte de Europa pidiendo y tocando como lo harían los mismísimos Aerored sino fuesen unos dibujos animados de plastilina.
Bajo el cielo azul del mar azul un bocadillo de cecina y una pack de 6 petit suisse de oferta en el Carrefour; sobre las rayas del negro asfalto negro un NISSAN RENAULT del 97, una auténtica OFENDER S TANISLAVSKI cordada al derecho para un bestia zurda, y una nevera tuneada para poner a refrescar la Discover™ de turno. Finalmente, a los mandos de la nave Klingon, el tío ese de la cara chunga que al final es buena gente, a la guitarra PEROTTI (l’olímpicu esi que toca al revés), y los arreglos vocales de IL GRANDE WIRO POLLINI (la leyenda negra del folclore mongol).
Actualizado desde los retretes del McDonald, como el blog de Manolo de Rentería (el etarra divertido), este espacio pretende ser un lugar de encuentro capaz de generar en el lector sensaciones encontradas, casi tantas como cuando Buckaroo Banzai *spoiler*, el científico rocanrrolero, viaja a través de la octava dimensión y flipa pepinillos en melaza.