“Cambiaros de calcetines al menos dos veces al día o el Mekong os devorará los pies”.
Desde tiempos inmemoriales, mucho antes de que Marco Polo inventase el juego de la pastilla de jabón, el perroflautismo ha estado ligado por siempre con la suciedad. El polvo del camino, los piojos de los canes, “la grana de tená” o mismamente, el regomello propio de las distintas secreciones corporales que son luz y bandera de la persona de cada uno. Desde Alejandro, al César de Julio, pasando por Gengish Khan, Willy Fox Apostador o el “poeta” de Robe, todos han tenido que joderse y soportar “pestuzos” propios y ajenos, algunos hasta llegar a convertirlo en un arte, todo sea dicho de paso. Ahora bien, nosotros hemos querido romper esta incómoda tradición por la parte de los calzoncillos sucios y declarar el comienzo de una nueva era donde la higiene debería reinar sobre la carretera, donde el buen olor se hiciera verso, y la suave brisa del “Old Spice” se llevase los malos humos de Condolissa Rice.
Desde tiempos inmemoriales, mucho antes de que Marco Polo inventase el juego de la pastilla de jabón, el perroflautismo ha estado ligado por siempre con la suciedad. El polvo del camino, los piojos de los canes, “la grana de tená” o mismamente, el regomello propio de las distintas secreciones corporales que son luz y bandera de la persona de cada uno. Desde Alejandro, al César de Julio, pasando por Gengish Khan, Willy Fox Apostador o el “poeta” de Robe, todos han tenido que joderse y soportar “pestuzos” propios y ajenos, algunos hasta llegar a convertirlo en un arte, todo sea dicho de paso. Ahora bien, nosotros hemos querido romper esta incómoda tradición por la parte de los calzoncillos sucios y declarar el comienzo de una nueva era donde la higiene debería reinar sobre la carretera, donde el buen olor se hiciera verso, y la suave brisa del “Old Spice” se llevase los malos humos de Condolissa Rice.Para ello es necesario, por supuesto, la receta de la abuela: agua y jabón. Pe
ro además, cumplir un estricto protocolo basado en toallitas para culo de bebé, desodorantes, pasta de dientes, maquinillas de afeitar, hilo dental, polvos anti-transpirantes, toallas secas y 200 pares de calcetines y “gallumbos” limpios. Con todo ello, lugares para el buen reposo intestinal que no parezcan salidos de una trinchera de la I Guerra Mundial, verbigracia, hoteles y restaurantes de copín, McDonalds a primera hora de la mañana, así como el inexcusable excusado de minusválidos. Y es que siempre ha sido de nuestro agrado la amplitud y limpieza que evocan este tipo de retretes, por no hablar ya, de la sensación de ingravidez que producen las barras paralelas y el mirar compungido en el espejo como un gimnasta en la final olímpica de su puta vida. Sí, esa en la que Pedro Carballo la jodió. Con todo ello una angustia radiofónica se escucha en el programa “Cristina de Noche”:
ro además, cumplir un estricto protocolo basado en toallitas para culo de bebé, desodorantes, pasta de dientes, maquinillas de afeitar, hilo dental, polvos anti-transpirantes, toallas secas y 200 pares de calcetines y “gallumbos” limpios. Con todo ello, lugares para el buen reposo intestinal que no parezcan salidos de una trinchera de la I Guerra Mundial, verbigracia, hoteles y restaurantes de copín, McDonalds a primera hora de la mañana, así como el inexcusable excusado de minusválidos. Y es que siempre ha sido de nuestro agrado la amplitud y limpieza que evocan este tipo de retretes, por no hablar ya, de la sensación de ingravidez que producen las barras paralelas y el mirar compungido en el espejo como un gimnasta en la final olímpica de su puta vida. Sí, esa en la que Pedro Carballo la jodió. Con todo ello una angustia radiofónica se escucha en el programa “Cristina de Noche”: - “Hola, buenas noches Cristina, tengo que contar una cosa horrib
le que le está ocurriendo a un “amigo mío”. Esta mañana ha entrado, “por error”, a hacer de vientre en el baño de minusválidos de un Centro Comercial “pensando que era el de la gente normal”. Al terminar de proceder y no encontrar el botón donde se activa la cisterna, ha tenido por bien tirar de una cuerdecita que colgaba del techo… y, ¡ay, fatalidad!, ha comenzado a sonar una alarma ensordecedora que delataba su posición. Mi amigo, asustado, ha salido corriendo del baño con los pantalones casi en grilletes mientras los trabajadores del Centro Comercial acudían al cuartillo para descubrir su regalo. Ahora él se encuentra aquí a mi lado y dice que es incapaz de entrar en comunión con la naturaleza, y eso que ha probado de todo: agua marina, almendras verdes... ¿Qué podemos hacer?”
le que le está ocurriendo a un “amigo mío”. Esta mañana ha entrado, “por error”, a hacer de vientre en el baño de minusválidos de un Centro Comercial “pensando que era el de la gente normal”. Al terminar de proceder y no encontrar el botón donde se activa la cisterna, ha tenido por bien tirar de una cuerdecita que colgaba del techo… y, ¡ay, fatalidad!, ha comenzado a sonar una alarma ensordecedora que delataba su posición. Mi amigo, asustado, ha salido corriendo del baño con los pantalones casi en grilletes mientras los trabajadores del Centro Comercial acudían al cuartillo para descubrir su regalo. Ahora él se encuentra aquí a mi lado y dice que es incapaz de entrar en comunión con la naturaleza, y eso que ha probado de todo: agua marina, almendras verdes... ¿Qué podemos hacer?”- “Eso puede ser debido a dos cosas: O bien el shock postraumático de la experiencia ha provocado que a tu amigo se le cierre el ojo de las mil arrugas, o bien el Dios de los Minusválidos, (Che Baradero) lo ha castigado con saña por haber sido tan “cabronías”. De cualquier modo, él debe regresar al lugar de
los hechos y revivir todo el proceso desde el principio hasta el final, dando la cara como un hombre y admitiendo su culpabilidad. Sólo así podrá redimirse de los pecados incívicos cometidos haciendo propósito de enmienda y no volviendo aparcar su culo en los espacios en los que vea impreso el símbolo de Batman”.
los hechos y revivir todo el proceso desde el principio hasta el final, dando la cara como un hombre y admitiendo su culpabilidad. Sólo así podrá redimirse de los pecados incívicos cometidos haciendo propósito de enmienda y no volviendo aparcar su culo en los espacios en los que vea impreso el símbolo de Batman”. Amaneció en Gruissan, que no es poco, entre la niebla tranquila y el olor a salitre de la playa cercana, emprendiendo el viaje a través de la Provenza interior. Éramos consciente de que se trataba de la peor parte del viaje y que tardaríamos bastante tiempo poder atisbar las costas azules de nuestra Ítaca particular. Si a los infinitos campos de girasoles, las anodinas ciudades y la industria pesada, le sumamos más de 30 grados sin aire acondicionado, el sol pegando en la cara y retenciones kilométricas al estilo de la España de los años 80, tenemos el cocie
nte de cocido perfecto: EL VAPORAZO.
nte de cocido perfecto: EL VAPORAZO. Así pues, chicos prudentes como nosotros decidimos apostar por el recetario patrio ante el calor y desnudarnos como un camionero extremeño retenido en la frontera por los “tirafresas”, para meternos en la autopista y airear el bullarengue. Y tan increíble como el calor era el hecho de que no nos hubiéramos topado con los agentes de la ley en más de 1500 kms. y tres fronteras, más que nada por nuestras pintas de “fumajachís” y nuestro destartalado coche franco-nipón. Por eso , la probabilidad y una maniobra extraña poniendo la camisa por encima del cinturón al ver aparecer a un motorista gendarme, hicieron el resto, encontrándonos con 4,5 € de peaje y un grupo de gendarmes con cara de pocos amigos cerrándonos el paso.
Pasó lo que tenía que pasar, preguntas incómodas sobre origen y destino, cacheos incom
odos en busca de “droja”, el ojete del perro rebozándose por nuestros sacos de dormir y un registro exhaustivo de todas nuestras pertenencias. Estos guardias franceses son tipos muy peculiares, se ve que al contrario de la Guardia Civil han ido a la escuela, o al menos, a la escuela de la calle, donde el hachís se llama “chocolate”, la marihuana “maruja” y la cocaína “otras cosas”. Total, que al no encontrar nada nos pisotearon un cigarro de Pueblo a medio fumar y tuvieron a bien meterse otro en el bolsillo, esta vez de Lucky andorrano, por las molestias tomadas.
odos en busca de “droja”, el ojete del perro rebozándose por nuestros sacos de dormir y un registro exhaustivo de todas nuestras pertenencias. Estos guardias franceses son tipos muy peculiares, se ve que al contrario de la Guardia Civil han ido a la escuela, o al menos, a la escuela de la calle, donde el hachís se llama “chocolate”, la marihuana “maruja” y la cocaína “otras cosas”. Total, que al no encontrar nada nos pisotearon un cigarro de Pueblo a medio fumar y tuvieron a bien meterse otro en el bolsillo, esta vez de Lucky andorrano, por las molestias tomadas. Continu
amos bajo el incesante vapor de Montpelier, Nimes, cruzando otros pueblos infectos de la geografía provenzal, hasta ver de nuevo el mar en Martigues en las inmediaciones de Marsella, donde el viento nos obligó a jugarnos el todo por el todo y cocinar dentro del coche. Pero como
dijo la dependienta “fumeque” del Forum (que se parecía a la Socorrista Tóxica), “no existe riesgo de butanazo, hombre, si no haces cosas raras”. Define cosas raras: “agujerearlo”, golpearlo con un martillo hidráulico, utilizarlo de frisbiee, o hacer una tortilla de petardos, donde al tendrías todas las papeletas para el sorteo “face-off” de la semana.
amos bajo el incesante vapor de Montpelier, Nimes, cruzando otros pueblos infectos de la geografía provenzal, hasta ver de nuevo el mar en Martigues en las inmediaciones de Marsella, donde el viento nos obligó a jugarnos el todo por el todo y cocinar dentro del coche. Pero como
dijo la dependienta “fumeque” del Forum (que se parecía a la Socorrista Tóxica), “no existe riesgo de butanazo, hombre, si no haces cosas raras”. Define cosas raras: “agujerearlo”, golpearlo con un martillo hidráulico, utilizarlo de frisbiee, o hacer una tortilla de petardos, donde al tendrías todas las papeletas para el sorteo “face-off” de la semana. Cruzamos Marsella por el centro de las ramblas, con sus problemáticos chicos de la Ciudad de Dios zambulléndose en el malecón y por fin, la Tierra Prometida de aguas cálidas y cerveza fresca: Bandol, Sanary-
sur-mer, Ile du Gaou… y el comienzo de tan añorada Costa Azul. Cenando frente a las luminarias que se divisaban en la lontananza tuvimos unos minutos de recuerdo para el bueno de Hawaii 3 y su particular interpretación del Principio de Indeterminación de Heisenberg: Si un muelle, un plátano y un cohete situados en la orbita baja de la tierra viajan alrededor de la misma a 27.400 km/h, es imposible saber si tu madre hará para cenar esas empanadillas de bonito que tanto te desfasan. Mientras no mires dentro de la sarten el sistema descrito por la función de onda podrá tener aspecto de empanadillas, cabezas de avestruz, pimientos del padrón o mierda de gato, por tanto, sólo podemos predicar sobre la potencialidad del estado final de la zampa y nada sobre la zampa misma. Aunque sí es posible predicar de tu madre, cuya elección determinará que el muelle, el plátano y el cohete sigan orbitando o el mundo se vaya a la cama sin cenar.
sur-mer, Ile du Gaou… y el comienzo de tan añorada Costa Azul. Cenando frente a las luminarias que se divisaban en la lontananza tuvimos unos minutos de recuerdo para el bueno de Hawaii 3 y su particular interpretación del Principio de Indeterminación de Heisenberg: Si un muelle, un plátano y un cohete situados en la orbita baja de la tierra viajan alrededor de la misma a 27.400 km/h, es imposible saber si tu madre hará para cenar esas empanadillas de bonito que tanto te desfasan. Mientras no mires dentro de la sarten el sistema descrito por la función de onda podrá tener aspecto de empanadillas, cabezas de avestruz, pimientos del padrón o mierda de gato, por tanto, sólo podemos predicar sobre la potencialidad del estado final de la zampa y nada sobre la zampa misma. Aunque sí es posible predicar de tu madre, cuya elección determinará que el muelle, el plátano y el cohete sigan orbitando o el mundo se vaya a la cama sin cenar.
Menos mal que no topasteis al Comando G al cuadrado (GendarmeGayers), que vienen a ser como GuardiaCivilesGayers, solo que no les entiendes las guarradas cuando te jadean en la nunca.
ResponderEliminarY esto es así amigos, huelen "el vaporazo" como los osos la miel, da lo mismo la incertidumbre de viento adverso + velocidad - grasa sebacea en el cuerpo = tu olor corporal recuerda a un plato de callos picantes con papas... y de postre cuajada danone.
-Sr. gendarme, ¿vistelos pasar?
-this cogeingens in autocar.